¿En qué dirección circula el tren?
¿Está entrando o saliendo de la estación? ¿Ya lo tienes claro?
Ahora si te esfuerzas un poco, e intentas imaginar que el tren está circulando en dirección contraria a la que habías pensado, verás que efectivamente el tren también se dirige en esa otra dirección.
Si haces el ejercicio varias veces, puedes cambiar la dirección del tren en el momento que quieras. Ambas respuestas son correctas. Nuestros sentidos no captan la realidad, solo captan luces, sombras, ondas sonoras..., y es nuestro cerebro el encargado de dar un significado lo más exacto posible en base a la información que recibe del exterior (y en base a la información que tiene almacenada de experiencias previas, aprendizaje, creencias...). Por lo tanto, como acabamos de ver, la realidad a menudo es ambigua.
Pongamos otro ejemplo:
En este tablero de ajedrez hay dos casillas marcadas con las letras A y B. A primera vista todos diríamos que son de distinto color. Parece evidente que la casilla A es de color gris oscuro y la casilla B, gris claro.
Sin embargo, como vemos a continuación, ambas casillas son exactamente del mismo color. En este caso hay dos factores que nos "engañan". Nuestro cerebro se fija en los cuadrantes que rodean a B (los 4 son oscuros), al tratarse de un tablero de ajedrez, se espera que B sea más claro. Los 3 que rodean a A son claros, por lo que vemos A más oscuro de lo que es.
Por otro lado, el cilindro verde proyecta una sombra sobre la casilla B, nuestro cerebro espera que esa sombra la haga parecer más oscura y lo "corrige", haciéndola más clara. Eliminando el contexto que las rodea, la ilusión se disipa.

Nuestro cerebro intenta elaborar una explicación a lo que percibimos, y para ello omite o añade información según sus/nuestras expectativas y necesidades.
¿Cómo vemos?
Lo que entra por los ojos no son imágenes, sino luz. No vemos con los ojos. En la retina se encuentran unas células especializadas, llamadas fotorreceptores. Son células fotosensibles que se encargan de captar la luz y transformar esa energía lumínica en energía eléctrica (impulsos eléctricos) mediante la transducción. Estos impulsos o señales eléctricas viajan desde la retina a través del nervio óptico hasta el cerebro, donde serán procesadas y se elaborará la imagen correspondiente, que es lo que vemos al final.
El cerebro actúa como un descodificador de televisión, recoge las señales eléctricas que llegan desde la periferia para descodificarlas y convertirlas en imágenes / respuestas.
¿De qué color es la barra horizontal que aparece en la imagen? Parece evidente que la mitad izquierda de la barra es más clara que la mitad derecha.
Sin embargo, no es así, el color de la barra es el mismo. Lo que nos "engaña" es el fondo. El contraste hace que ante un fondo negro, veamos la barra de color gris claro y ante un fondo blanco o más claro, vemos la barra más oscura casi negra.
"Vemos con nuestro cerebro, los ojos solo recogen la información visual".
Con el dolor pasa exactamente lo mismo. Los nociceptores (neuronas especializadas en detectar daño real o potencial) no reciben dolor, "solo" recogen la información en forma de energía (térmica, química, mecánica), y la convierten en impulsos eléctricos, para que puedan ser enviados a través de la red neuronal hasta distintos lugares del encéfalo y una vez allí sean "descodificados".
Si el cerebro decide (evalúa) que la información recibida supone una amenaza para el organismo, generará una respuesta de dolor en la zona amenazada, cuyo objetivo es protegernos de un daño real o potencial. Si por el contrario, se decide que la información no es importante, el estímulo será "ignorado" y no se generarán respuestas. La evaluación que haga el cerebro de la situación, se basará como en el resto de percepciones, teniendo en cuenta las experiencias pasadas, las creencias, el aprendizaje, el contexto, la cultura...etc.
"El dolor siempre es una construcción del cerebro". (Lorimer Moseley)
Por lo tanto, el dolor es la respuesta final que el cerebro genera, como resultado de una evaluación de amenaza o peligro inminente.
En esta imagen, la pieza amarilla y la azul parecen avanzar a diferentes velocidades. Sin embargo, cuando el fondo de la imagen cambia, vemos que ambas se mueven a la misma velocidad y avanzan en paralelo.
Lo que vemos, lo que percibimos a través de nuestros sentidos, es una interpretación, una elaboración que hace nuestro cerebro, con el objetivo de dar un significado a la información que recibe.
"La percepción es la mejor suposición del cerebro sobre lo que está sucediendo en el mundo exterior. Pero siempre es una conclusión a partir de premisas". (Atul Gawande).
Ramachandrán, neurocientífico indio dice: "el dolor es una opinión cerebral".
¿Está entrando o saliendo de la estación? ¿Ya lo tienes claro?Ahora si te esfuerzas un poco, e intentas imaginar que el tren está circulando en dirección contraria a la que habías pensado, verás que efectivamente el tren también se dirige en esa otra dirección.
Pongamos otro ejemplo:
En este tablero de ajedrez hay dos casillas marcadas con las letras A y B. A primera vista todos diríamos que son de distinto color. Parece evidente que la casilla A es de color gris oscuro y la casilla B, gris claro.Sin embargo, como vemos a continuación, ambas casillas son exactamente del mismo color. En este caso hay dos factores que nos "engañan". Nuestro cerebro se fija en los cuadrantes que rodean a B (los 4 son oscuros), al tratarse de un tablero de ajedrez, se espera que B sea más claro. Los 3 que rodean a A son claros, por lo que vemos A más oscuro de lo que es.
Por otro lado, el cilindro verde proyecta una sombra sobre la casilla B, nuestro cerebro espera que esa sombra la haga parecer más oscura y lo "corrige", haciéndola más clara. Eliminando el contexto que las rodea, la ilusión se disipa.

Nuestro cerebro intenta elaborar una explicación a lo que percibimos, y para ello omite o añade información según sus/nuestras expectativas y necesidades.
¿Cómo vemos?
Lo que entra por los ojos no son imágenes, sino luz. No vemos con los ojos. En la retina se encuentran unas células especializadas, llamadas fotorreceptores. Son células fotosensibles que se encargan de captar la luz y transformar esa energía lumínica en energía eléctrica (impulsos eléctricos) mediante la transducción. Estos impulsos o señales eléctricas viajan desde la retina a través del nervio óptico hasta el cerebro, donde serán procesadas y se elaborará la imagen correspondiente, que es lo que vemos al final.
El cerebro actúa como un descodificador de televisión, recoge las señales eléctricas que llegan desde la periferia para descodificarlas y convertirlas en imágenes / respuestas.
¿De qué color es la barra horizontal que aparece en la imagen? Parece evidente que la mitad izquierda de la barra es más clara que la mitad derecha.
Sin embargo, no es así, el color de la barra es el mismo. Lo que nos "engaña" es el fondo. El contraste hace que ante un fondo negro, veamos la barra de color gris claro y ante un fondo blanco o más claro, vemos la barra más oscura casi negra."Vemos con nuestro cerebro, los ojos solo recogen la información visual".
Con el dolor pasa exactamente lo mismo. Los nociceptores (neuronas especializadas en detectar daño real o potencial) no reciben dolor, "solo" recogen la información en forma de energía (térmica, química, mecánica), y la convierten en impulsos eléctricos, para que puedan ser enviados a través de la red neuronal hasta distintos lugares del encéfalo y una vez allí sean "descodificados".
Si el cerebro decide (evalúa) que la información recibida supone una amenaza para el organismo, generará una respuesta de dolor en la zona amenazada, cuyo objetivo es protegernos de un daño real o potencial. Si por el contrario, se decide que la información no es importante, el estímulo será "ignorado" y no se generarán respuestas. La evaluación que haga el cerebro de la situación, se basará como en el resto de percepciones, teniendo en cuenta las experiencias pasadas, las creencias, el aprendizaje, el contexto, la cultura...etc.
"El dolor siempre es una construcción del cerebro". (Lorimer Moseley)
Por lo tanto, el dolor es la respuesta final que el cerebro genera, como resultado de una evaluación de amenaza o peligro inminente.
En esta imagen, la pieza amarilla y la azul parecen avanzar a diferentes velocidades. Sin embargo, cuando el fondo de la imagen cambia, vemos que ambas se mueven a la misma velocidad y avanzan en paralelo.Lo que vemos, lo que percibimos a través de nuestros sentidos, es una interpretación, una elaboración que hace nuestro cerebro, con el objetivo de dar un significado a la información que recibe.
"La percepción es la mejor suposición del cerebro sobre lo que está sucediendo en el mundo exterior. Pero siempre es una conclusión a partir de premisas". (Atul Gawande).
Ramachandrán, neurocientífico indio dice: "el dolor es una opinión cerebral".
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